Me invitan a que os dirija un SALUDO FESTERO.
    Pienso que a veces el vocabulario es tan pequeño y corto que no nos deja expresar nuestros sentimientos internos y que las palabras son como la monda de la fruta, que el valor es lo que está dentro, lo que ellas envuelven. Pienso que el envoltorio de un saluda sería el tractor o el ladrillo, la bici o la sonrisa, el mar, la mirada o el campo, con que día a día envuelve el hombre un Saludo. Pero un Saludo es algo mucho más grande que una palabra o un gesto, aunque éste sea de fiesta. Puede ser también, y quisiera, por encima de todo que fuera, una ORACIÓN. La Oración con que saludamos al día que nace, la primera flor que pisamos o la sonrisa recién estrenada. La Oración con que el marido saluda a la esposa que comparte la dureza del trabajo que les espera plasmado en el amor. La Oración de saludo cuando al caer la tarde, la madre doblando las rodillas de sus hijos en el lecho les invita a rezar. Salve, la llena de gracia...

    Yo también quisiera enviaros hoy un Saludo-oración así. Un Saludo- oración, el frágil cuerpo caliente de los niños, del chiquillo que de puntillas se quiere desprender de su madre. Saludo-oración, al muchacho que apenas puede comprender lo maravilloso de su vida sin que se de cuenta de su cuerpo al crecer. Saludo-oración a la joven esposa que, cual corola se abre y recibe el primer rocío del amor. Saludo la altivez del hombre orgulloso de su fuerza hecha oración, que se engalana con el mejor atuendo de su juventud. Saludo-oración, cómo no, al coronado del fruto, obra de sus sueños. Pero sobre todo Saludo, y pido Señor bendiga tantos cuerpos que callados y envueltos en la noche mascan el pan y la hierba amarga que la vida les dejó.

    Mañana, Señor, serán todos ellos, sacudidos al reemprender su servicio; pero hoy es FIESTA, la Fiesta en CHINORLET, y al Saludarles en nombre Tuyo y en el de tu Madre, Señora del Rosario, quiero que el Saludo no sea sólo palabra de caminante, sino cálida sonrisa, mano extendida que invita a compartir el pan y la sal en el lar de la intimidad familiar.

        FELICES FIESTAS